domingo, 28 de noviembre de 2010


NO ES FELIZ
EL QUE HACE
LO QUE QUIERE,

SINO EL
QUE QUIERE
LO QUE HACE
¿QUÉ HAGO?

"Buenas noches, diario mio.
Hoy estamos solos. Me he peleado con Estela, y también con las otras chicas. Mamá me ha negado su permiso para el cine de todo el mes, porque dice que mis notas son malas, y además ¿cuándo va a dejar que me pinte? Todas se pintan ¿qué hago? No tengo ganas de nada. Leer..., llorar..., poner un disco..., mirar por la ventana... No quiero estudiar. No quiero nada. Cuando estoy en la escuela deseo estar en casa; cuando estoy en casa prefiero estar en la escuela, para escapar de este ambiente cerrado y mutilante. ¡Cuándo seré libre! Cuándo podré hacer lo que me gusta y no vivir pendiente de las órdenes de papá y mamá, y de los caprichos de mis hermanos menores que tanto me fastidian"
(Del diario de M:P:)


DIOS QUIERE QUE SEAMOS
NOSOTROS MISMOS, Y NO
LO QUE EL AZAR
HAGA DE NOSOTROS.





**********************
SOY
EL ESCULTOR
DE MÍ
"YO"


**********************
El valor de una obra de arte  -cuadro o estatua- es  el fruto de una serie de golpes de cincel o de pincel. Pero detrás de estos golpes está el pensamiento del artista, que es el que da una forma armoniosa a toda la obra. Soy el pintor o escultor de mi propia personalidad. Segundo a segundo me voy realizando. Cada uno de mis actos: estudio, deportes, diversiones, trabajo, es un golpe de cincel que va creciendo en mi "yo", único e irrepetible. Ninguno de mis  esfuerzos es inútil o estéril. La aventura más prodigiosa que puedo emprender es la de mi propia vida.

Para construir la escultura de mi yo, necesito dejarme "modelar" por el cincel o el martillo. Así como el mármol debe renunciar a ser un bloque amorfo, si quiere convertirse en una obra bella; así yo debo renunciar a todo lo que no forma mi personalidad: ignorancia, pereza, debilidad, ocio, etc. El estudio destruye mi ignorancia, y llena los surcos de mi ser de semillas prontas a germinar. Su desarrollo me hará optimista frente a la vida, me hará vivir en plenitud. El estudio me ayuda no solo a hacer sino a SER.

Se dice con razón que somos "hijos de nuestras obras", porque el trabajo es el que me realiza, desarrolla en mí el dominio sobre la naturaleza, y me hace responsable.

El deporte es una ocasión maravillosa para afirmar y robustecer mi personalidad. También las diversiones, cuando son buenas, me ayudan a cincelar y robustecer mi yo.












No hay comentarios:

Publicar un comentario