jueves, 14 de abril de 2011



CONVERSANDO
      CON EL
  AMIGO

¡Señor!, tengo muchos enojos, enredos.
Tengo cosas que me carcomen adentro.
Qué no me dejan vivir.
Y estoy cansado de que me reten,
de que me corrijan, de que me reprochen.
Estoy cansado de equivocarme.
de no hacer las cosas bien, de errar.
Quiero ser grande.
Trato de hacer creer a todos que ya soy grande.
Pero es muy difícil.
Por eso me junto con mis otros amigos
y nos contamos cosas que ni mis padres saben.
Me dicen que eres la Fuente de la Vida.
¡Yo quiero vivir!
Pero te pondría por nombre: Rayo, Fuego,
Viento, Ruido, Estampido, Récord,
Compañero, Confidente, Amigo...
¿Estas en todo esto, Señor..?
Yo creo que sí; si no, no me interesarías.
Yo quiero que mis amigos sepan
que mi Dios es el mejor de todos,
que Dios es verdaderamente el Único.
Que estás en mi cuando corro,
cuando bailo, cuando canto,
cuando salto,
cuando le digo un secreto a un amigo, 
cuando estoy solo y pienso,
cuando nadie me comprende y veo todo negro.
cuando me equivoco y no me perdonan,
cuando no me quieren,
y también cuando les caigo simpático,
cuando río, cuando converso,
cuando me animo, para no ser menos, 
a esas cosas que antes nunca hice.
Sé que estuviste en aquel primer cigarrillo
fumado a escondidas, por curiosidad,
para hacer lo que hacía los "grandes".
Y... si estás conmigo en todo esto
¿no es acaso porque me quieres?,
¿porque me sientes simpático?,
¿porque quieres compartir mis cosas
y que yo viva contigo?
¡No es entonces, acaso, que tu nombre es: Amor?
                    (Oración de un adolescente)


                       

martes, 5 de abril de 2011





El más noble orgullo del hombre
es poder servir a Cristo presente
en sus hermanos.
Dios

Es mí

Amigo *



Yo, tú, todos podemos decir: "Dios es mi amigo", "Yo comparto la vida de Dios", "Dios me ofrece su amistad". Son frases verdaderas. En realidad somos amigos de Dios. Pero no porque nosotros hayamos elegido su amistad, sino porque El nos eligió a nosotros. Esto nos honra, nos hace "grandes" más que cualquier otra cosa.
Y al ser amigos de Dios,  somos al mismo tiempo amigos de los hombres. De tal manera que una amistad total sólo se puede dar de esta manera.
Por eso, propiciar la amistad entre los hombres es también propiciar la amistad con Dios, porque el Dios Amigo está presente en toda amistad.
En el club juvenil, en el club del barrio, en la misma escuela, o en la parroquia puedo brindar mi amistad a los otros, atenderlos, mostrarme cordial, ponerme a su servicio. Si asisto a una reunión puedo recibir a los chicos que asisten por vez primera, ubicarlos, ofrecerles una silla, alcanzarles una bebida, conversar con ellos. Todos estos gestos Jesús, mi amigo, los tendrá como hechos a El mismo, porque así dijo: "Lo que hagan con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo" . (Mt. 25,40).





AMOR
CON AMOR
SE PAGA



Juan, el discípulo amado de Jesús
nos invita a amar a nuestros hermanos
con el mismo amor con el que Dios nos amó.
En una de sus cartas nos dice:

***************


"Nosotros sabemos
que hemos pasado de la muerte a la Vida,
porque amamos a nuestros hermanos.
El que no ama permanece en la muerte.
El que odia a su hermano es un homicida,
y ustedes saben que ningún homicida
posee la Vida eterna.
Hemos conocido el Amor,
porque El entregó su vida por nosotros.
Por eso, también nosotros
debemos dar la vida por nuestros hermanos.
¿ Cómo puede tener amor a Dios
el que vive en la abundancia, 
y viendo a su hermano en la necesidad,
le cierra su corazón?
Hijitos míos,
no amemos solamente con la lengua y de palabra
sino de obras y de verdad.
(1 Jn. 3,14-18).





~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


EL QUE NO PRACTICA
LA JUSTICIA NO ES DE DIOS.


(1 Jn. 3,10).