viernes, 27 de mayo de 2011

LEEMOS
EN EL 
EVANGELIO:

"Todavía estaban hablando de esto,
cuando Jesús se apareció en medio
de ellos y les dijo "La paz esté con
ustedes". Atónitos y llenos de temor,
 creían ver un espíritu, pero 
Jesús les preguntó: "¿Por qué se 
han turbado y están dudando? Miren
mis manos y mis pies, soy yo mismo.
Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene
carne ni huesos, como ven que yo tengo". 
Y diciendo esto, les mostró sus manos
y sus pies. Pero como los discípulos 
 estaban perplejos y se resistían a creer,
porque tanta felicidad les parecía increíble,
les preguntó: "¿Tienen aquí algo para comer?".
Entonces le presentaron un trozo de
pescado asado; El lo tomó y lo comió
delante de ellos"
(Lc. 24,36-43).


CRISTO RESUCITO
EL PRIMERO DE TODOS:
LUEGO RESUCITARAN
AQUELLOS QUE ESTÉN
UNIDOS A EL
EN EL MOMENTO 
DE SU VENIDA.
(I Cor. 15,23)



jueves, 26 de mayo de 2011


DIOS
QUISO
TENER
CUERPO

Dios, porque quiso tener un cuerpo, se hizo hombre y habitó entre nosotros. Para tomar forma humana se sirvió del cuerpo virginal de María. Por eso, al saludarla como Madre de Dios, decimos: "Bendito el fruto de tu vientre , Jesús".

Jesús -Dios y hombre- tuvo y tiene un cuerpo. Caminó por esta tierra con pies como los nuestros. Quiso tener unos ojos grandes y limpios. Su mirada profunda y llena de ternura, conmovió a muchos.

Sintió hambre, sed y cansancio. Hasta lloró como llora todo hombre.

Su cuerpo  fue el instrumento de la reconciliación entre Dios Padre y nosotros. Con su cuerpo sufrió la Pasión y nos remidió.

Después de resucitar, ascendió al cielo y su cuerpo, hoy glorificado, está gozando junto al padre.

La virgen María también tuvo un cuerpo como el de toda mujer, con su belleza y encanto.

Sus manos envolvieron en pañales al niño Jesús, recién nacido. Su cuerpo vigoroso estuvo en pie, junto a la cruz de Jesús, viviendo los momentos más duros de la vida de su hijo. La resurrección de Cristo y la asunción de su Madre, son preludio de nuestra resurrección y glorificación. Por eso, en la liturgia de difuntos rezamos esta hermosa plegaria:

"Recuerda a tu hijo (hija) N. a quien llamaste (hoy) de este mundo a tu presencia: concédele que, así como ha compartido ya la muerte de Jesucristo, comparta con El la gloria  de la resurrección, cuando Cristo haga surgir de la tierra a los muertos, y transforme nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo..."

CON NUESTRO CUERPO, O MEJOR, POR MEDIO DE EL, CAMINAMOS HACÍA
DIOS.

miércoles, 25 de mayo de 2011


¿QUÉ NOS DICE
LA BIBLIA
SOBRE EL CUERPO?


"El cuerpo no es para el libertinaje, sino para el Señor" (1 Cor. 6,13).

"¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo?" (1 Cor. 6,19).

"No permitan que el pecado reine en sus cuerpos mortales, obedeciendo a sus bajos deseos" (Rom. 6,12).

"Si tu ojo es para ti ocasión de pecado arráncalo... si tu mano es para ti ocasión de pecado córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehena" (Mt. 5,29-30).

"Los ojos son la luz del cuerpo. Si los ojos están sanos, todo el cuerpo estará iluminado"  (Mt. 6,22).

"¿No saben acaso que sus cuerpos son miembros de Cristo?" (1 Cor. 6,15).



martes, 24 de mayo de 2011



NO DESECHES
AL HÉROE QUE HAY EN TI  

¿QUÉ PIENSO
DE MI CUERPO??


En resumen, mi cuerpo ¿es bueno o malo? ¿es una cárcel? ¿un estorbo? ¿es ocasión de tentaciones? o por el contrario ¿es una obra perfecta de Dios?.
¿Puedo amarlo, aceptarlo o debo rechazarlo? Y si lo rechazo ¿no me estoy rechazando a mí mismo? ¿no estoy despreciando mis posibilidades de llegar a ser alguien  prescindiendo de mi cuerpo?

A menudo en mi ambiente leo o escucho opiniones diferentes con respecto a estos interrogantes y me pregunto: ¿Dónde está la verdad?
Desde siempre existieron distintas opiniones. Todas nacieron del deseo de explicar esa lucha que tiene lugar dentro de cada uno de nosotros, y de la cual el cuerpo, es como un campo de batalla.

domingo, 22 de mayo de 2011



ME ARRIESGO
POR CRISTO





CON SOLO MIRARTE A LA CARA

LEO TU ALEGRÍA O TU ENFADO,

TU ENTUSIASMO

O TU CANSANCIO.


*************

LO QUE YO QUIERO

Y LO QUE PUEDO


A veces me pongo a pensar y me pregunto: ¿Qué es mi cuerpo? Con frecuencia lo siento como una fuente de placer, como una ventana que me permite contemplar la belleza del mundo creado., como un gran receptor con antenas sensibilísimas, que recoge y expresa sensaciones agradables y nobles sentimientos. Con él puedo estrechar la mano de un amigo, dar, dar un abrazo a mi madre, sonreír a alguien que sufre y mil cosas más: trabajar, estudiar, cantar, etc. En otras ocasiones, lo siento como un vestido que me queda chico, como algo que frena mi dinamismo  interior, que no me permite alcanzar el mundo maravilloso de mi imaginación. Es entonces cuando descubro que no siempre puedo alcanzar de inmediato mis profundas aspiraciones.
Son muchos los factores que desatan en mi interior, esta lucha entre lo que quiero y lo que puedo. Por ejemplo: el cansancio, la enfermedad, la falta de dominio o también la pereza.
Todos estos obstáculos los percibo como límites a mi plena realización personal. Pero ¿serán límites imposibles de superar?



NO DEBEMOS
PERMITIR
QUE EL
SENTIMIENTO
DE NUESTRAS
DEBILIDADES
NOS HAGA
PERDER
LA CONFIANZA
EN NUESTRAS 
FUERZAS

Hacia HORIZONTES

LEJANOS   

Ante una enfermedad que te dejara postrado, sin poder hacer uso de tus miembros ¿cómo reaccionarías?  Sin duda sentirías la lucha entre tus deseos y aspiraciones y además, la imposibilidad de llevarlos a cabo.

Aquí tienes la experiencia de Felipe, un chico de 15 años:

"Extendido sobre mi vieja cama rústica. . ., mi imaginación vagabundea, y veo alternativamente los prados, los huertos, las fuentes, el canal, el bosque. Vuelvo a crear cada uno de los encantos de Vagny, ese hermoso lugar, y adivino lo que el verano ha hecho de ellos. Los frutos precoces caen sin ser recogidos, los animales dormitan indiferentes para con la hierba amarilla, el canal bordeado de esqueléticos chopos, no da más que una avara sombra y un agua templada, los viejos se entapizan a la sombra, los aldeanos entorpecidos temen al pesado trabajo de la cosecha, los enamorados tienen tiempo para amarse. La tierra entera llama a la tormenta, para que venga a refrescarlo y a purificarlo todo.

. . . ¡Qué mala sombra si yo estuviera clavado aquí! ¡Yo que sueño desde hace semanas en estos días de evasión inesperados. . .!

Verdaderamente, no tengo suerte, parece que todo está contra mí. Algo se prepara. . .

Y si esta pesadez, esta jaqueca se agravara, ¿mi destino no sería el de vivir como un solitario, clavado en una cama, mientras que el adolescente siente sed de horizontes lejanos? Condenado a explorar mi ser, mi pobre ser, mientras que los compañeros, en bicicleta, en automóvil, en tren, recorren y descubren la tierra de los hombres.

Dios se sirve de todos los medos para llamar para El a sus víctimas y sus héroes. ¿Y el malestar extraño de aquella noche no sería un nuevo signo. . ."

(De: "Una piedra en el zapato").



miércoles, 4 de mayo de 2011


ALABADO SEAS, SEÑOR,
POR NUESTRA HERMANA AGUA,
TAN ÚTIL A TODAS LAS CREATURAS.
ELLA ES SIMPLE Y HUMILDE,
CRISTALINA Y PURA.
ELLA LAVA NUESTRO CUERPO,
CALMA LA SED Y NOS REFRESCA.
EN EL BAUTISMO NOS DA NUEVA VIDA
Y NOS HACE HIJOS TUYOS, SEÑOR.
(FRANCISCO DE ASÍS)



UN SECRETO



Esta gente, que siempre ríe,
¿cómo vive para estar así?
Sus problemas son como los míos,
¿sabes tú por qué pueden reír?
Esta gente que siempre ríe
un secreto tiene de verdad:
siempre espera y cree      
en un Dios que los lleva a la paz.
Orar es mirar muy hondo dentro,
orar es confiar, es esperanza.
Orar es amar a todo el mundo,
orar es luchar, es descansar.
Todo lo que hoy hagas, alégrate,
todo es oración.
La vida que se entrega, se dona,
toda es oblación.
Y Dios que habla dentro de ti
espera hoy una respuesta.
Una respuesta llena de vida
como la vida que hay e ti.
Orar es un encuentro dichoso
con Dios que siempre te esperó.
Una cita muy dentro, muy dentro,
dentro tu corazón.

(De: "Shalom")


DIJO JESÚS:


BUSQUEN  Y ENCONTRARAN;

LLAMEN Y SE LES ABRIRÁ.

PORQUE EL QUE PIDE, RECIBE;

EL QUE BUSCA, ENCONTRARA;

Y AL QUE LLAMA, SE LE ABRIRÁ.

(Mt. 7,7-9)
LA

ORACIÓN

DE

PEPÍN





QUE TU ORACIÓN
CIRCULE POR TODO
TU SER,
OCULTA,
VIVA Y PUJANTE
                COMO LA SANGRE.                       

Pepín es un rubiecito lindo de ojos celestes, con sus 9 o 10 años asomados a la vida. Está en la calle jugando a la pelota cuando pasa por allí el Padre Vicente y,  entre ambos, dialogan así:
-Ven, Pepín, tengo ganas de meterme unos goles.
-¿Usted, Padre?
-Sí, yo. ¿O qué te crees? A tu edad me hacía mis buenos partidos.¡Los vidrios que habré roto..! A ver, ataja ésta, si puedes. . . ¡Bravo!, vas a ser un gran golero. Dime, Pepín, ¿me tienes miedo?
-Sí.
-¿Por qué?
-Porque me porté mal y no fui a misa y eso es pecado mortal.
-¿Estás arrepentido
-Sí
-Y ¿no crees que Dios es tan bueno que te quiere perdonar? Ven que te perdono en nombre de Dios y seamos buenos amigos.
-Tú eres bueno. Eres mi amigo.
-¡Claro que soy tu amigo! Y Dios es tu amigo. ¿Ves el sol ahí arriba? Hoy hay un precioso sol ¿no es cierto Bueno: ese sol es el saludo que Dios nos manda. Porque está contento. Contento de vernos contentos a nosotros. De vernos alegres, felices amigos. No hay cosa que le alegre más a Dios que ver a los hombres contentos y amigos. ¡Me crees, Pepín?
-Sí Dios es así, como tú dices. . . 
-Sí Pepín, Dios es así como yo digo.
-Pero, entonces. . . ¿por qué siempre que hago esto o no hago aquello, mamá me dice a cada rato que Dios me va a castigar?
-Porque seguramente a tu mamita, cuando era chica, no le explicaron bien cómo era Dios . . .
-Cuando le cuente que me he hecho amigo tuyo no me lo va a creer. ¿Sabes? Estoy contento, Vicente. ¡Epa! perdón, ¡se te puede llamar Vicente, así sin "padre" adelante?
-Sí te gusta más. . .
-Dime, Vicente: ¡y por qué hay que rezar todas las noches Mamá dice que hay que rezar todas las noches y confesar a Dios los pecados, las cosas malas que hicimos cada día. Y me hace poner de rodillas, con las manos juntas, así, pero. . . ¡no me sales nada!
-Mira, Pepín, rezar, es conversar con Dios. A Dios no hay sólo que recordarle las cosas malas que hicimos en el día. Antes, cuando dijiste: "Estoy contento", estabas rezando. Contándole a Dios lo que sentías, compartiendo con El tu alegría, como se hace con un amigo, y dándole gracias por ella. Sigue rezando. . . Recemos juntos: "Padre, aquí estamos los dos,  Vicente y Pepín, contentos. Contentos de que sea una mañana tan linda de sol. Contentos porque nos hiciste amigos. . ."
-Sí, y hemos jugado a la pelota los dos. Y yo aprendí que Tú eres bueno y me quieres. Y que yo te quiero a Ti.
(Adaptado de "El Padre Vicente).

<<<<<<<<<<<<<<>>>>>>>>>>>>

Muchas veces necesitamos
conversar a solas "de tú a tu"
con el Amigo.
En las ciudades, anónimas
y ruidosas, donde el espíritu
se siente agitado por el
ritmo febril, no siempre
encontramos el clima
propicio para una
conversación en íntimidad.
Este tipo de conversaciones
a veces nos exige un tiempo
de silencio y soledad. Hay
que encontrarlo.
A veces, la voz de Dios es 
tan sutil, que sólo puede ser
oída en el silencio. ¡Qué 
buenos son, en esos casos,
unos días de retiro, de
serenidad! Días en los que
se escucha a Dios en las
resonancias del viento, del
agua, de las plantas, de los 
animales y, principalmente,
en las expresiones más ricas
del "yo" que, desde dentro,
llena y vivifica  ese silencio
poniéndose en sintonía con 
el Amigo.
Esos silencios son fecundos
porque forjan una vida más
 bella, planeada con Dios
antes de vivirla.



CUANTO MAS
ME LIGO AL DIOS
QUE ME QUIERE
MÁS ME REALIZO,
MÁS EXISTO
COMO 
PERSONA.