TENEMOS
UN ÚNICO
PASTOR
Cristo fundó la única Iglesia, de la que se constituyó Jefe y Pastor, y por lo que dio su vida. El dijo:
"Yo soy el Buen Pastor. El Buen Pastor da su vida por sus ovejas" (Jn. 10,11).
Después de su muerte, una vez que hubo resucitado, antes de ascender al cielo, se apareció a los Apóstoles y dijo a Pedro: "Apacienta mis ovejas" (Jn.21,17). De esta manera lo confirmó en el cargo de Jefe de la Iglesia naciente, cargo al que había destinado cuando había dicho:
"Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
Yo te daré las llaves del Reino de los cielos.
Todo lo que ates en la tierra. quedará desatado en el cielo" (Mt. 16,18).
Cristo fue y sigue siendo el único Pastor y Jefe de la Iglesia, pero ejerce su ministerio a través de su representante: el Papa.
Así como Pedro gobernó a la Iglesia naciente, con la colaboración de los doce Apóstoles, así hoy el Papa, sucesor de Pedro, rige y gobierna a la Iglesia en unión con todos los obispos del mundo entero.
Yo amo a los pastores: el Papa, los obispos y los sacerdotes, porque en ellos está presente Cristo, nuestro Jefe.
Ellos han recibido una misión especial a través de un sacramento que se llama orden sagrado, para ser la prolongación de Cristo ente nosotros.
PAPA BENEDICTO XVI
EL PAPA ES CRISTO
VIVIENDO ENTRE NOSOTROS





















