martes, 21 de junio de 2011



“EL VERDADERO
ROSTRO DEL HOMBRE
PARA LA ETERNIDAD
ES SU VOLUNTAD DE 
SER MEJOR
ES LO QUE HABRÁ
QUERIDO SER AUN
CUANDO NO LO HAYA
CONSEGUIDO" 

lunes, 20 de junio de 2011


TODOS BUSCAMOS


La vida del hombre es una continua búsqueda. Buscamos continuamente algo. En el fondo, lo que buscamos es ser felices. La búsqueda de la felicidad es innata en todo ser humano. Lo importante es llegar a descubrir dónde se la puede encontrar. A veces creemos que se esconde detrás de los aplausos, de dinero o de la fama.



NOS HICISTE,
SEÑOR, PARA TI;
Y NUESTRO CORAZÓN
ESTARÁ INQUIETO
HASTA QUE NO
DESCANSE EN TI.

domingo, 19 de junio de 2011



La vocación cristiana es, 
por su misma naturaleza,
vocación al apostolado.
EL
SACRAMENTO
DE  LA VIRILIDAD


En mi vida diaria no me resulta fácil  amar a los demás. Mi egoísmo, mis antipatías, mi comodidad, mi falta de generosidad, mi desinterés, no me permiten ver en los otros a Cristo.
Necesito fortalecer mi voluntad y mi corazón. Jesús, por el sacramento de la confirmación, me enriquece con la fuerza especial del Espíritu Santo. De esta manera, me impulsa a asumir un mayor compromiso.
Como testigo de Cristo, estoy llamado a difundir y defender la fe con mi palabra y mis obras. El espíritu  es el que puede hacer brotar en mí, una primavera de vida y entusiasmo, como lo hizo con los apóstoles. El, todo lo pone en movimiento y es quien me lanzará a la conquista.
La confirmación me une más virtualmente a la iglesia, me hace mayor de edad, adulto en la fe. Dejo de ser el niño que vive para sí, para empezar a ser esa persona mayor que se preocupa por el crecimiento del Reino de Dios.

Esto es ser un cristiano adulto, es decir confirmado. Para esto he recibido el Espíritu Santo.

EL
ESPÍRITU SANTO
NOS ANIMA
A OBRAR

Jesús, antes de ascender al cielo, prometió a los apóstoles enviarles el Espíritu, y en efecto:

"El día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto se oyó un ruido que venía del cielo, semejante a un fuerte viento que se hizo sentir en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas que parecían de fuego, las cuales descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distinta lenguas, según el Espíritu los permitía expresarse".  (Hech. 2,1-4).

Aquí podemos comprobar, cómo la fuerza extraordinaria del Espíritu  los impulsó a abandonar el cenáculo, para salir a predicar a todos los habitantes de Jerusalén. Anunciaban, sin miedo, que Jesús había resucitado.
El Espíritu les había llenado de amor, los convirtió en testigos de Cristo y los fortaleció, para que soportaran los azotes, la cárcel y hasta la muerte, por el nombre de Señor.


EL ESPÍRITU SANTO
NOS HACE
VALIENTES TESTIGOS
DE CRISTO

lunes, 13 de junio de 2011



¿CÓMO ME PUEDO
ARRIESGAR
POR CRISTO?

Alberto, Cecilia y sin duda, muchos otros chicos y chicas, cuyas vidas desconozco, se arriesgan a diario por Cristo. Y yo ¿qué puedo hacer por Él? ¿Qué espera Cristo de mí? ¿Cómo puedo saberlo?

El interrogante tiene su respuesta en esta frase del Evangelio: "Lo que hagas con el más pequeño de los hombres yo lo tendré como hecho a mí mismo".
En concreto, cuando saludo a los vecinos, obedezco a mi mamá, reparto mis golosinas con los amigos, ayudo a un compañero en sus tareas escolares, estoy atento a las explicaciones de mis profesores, etc..., en todas esas circunstancias es a Cristo a quien se lo estoy haciendo. Amar a Cristo presente en los otros, es algo tan real como perdonar, comprender, sonreír, escuchar, responder, callar, ayudar, etc. Esto es lo que Jesús quiere y espera de mí.

Dijo Jesús:
Amense unos
a otros como yo
los he amado.




Y YO
¿ME SIENTO
LLAMADO?



A mí también el Señor me llama a un compromiso, a una entrega. Quizá no necesite como Alberto, dejar mi barrio, mi ambiente. Puedo seguir viviendo en él, pero mirándolo con ojos distintos para ver a Cristo en todos aquellos que veo diariamente. Puede servirme la experiencia que hoy me contó María Cristina:

"Cuando empecé a trabajar en esa casa de familia, no conocía a nadie de barrio. Ayer paseaba melancólicamente por la avenida. De pronto, mis ojos leyeron en un cartel esta frase: "El otro es tu hermano, ámalo".
Entonces abrí los ojos y reflexioné: "No estoy sola". Esta mañana, al sacar el recogedor de basura, me encontré con Cecilia. La miré. Al sonreírle  leí en sus ojos serenos un sentimiento de gratitud y confianza.
Más tarde, mientras sacudía la alfombra, mi mirada se cruzó con la de Silvia, estando en el balcón de la casa.
Todos los días me encontraba con ellas, al ir a buscar la leche, pero nunca las había mirado como hoy. . . como a hermanas. Y las amé, porque comprendí que amándolas, amo a Cristo que vive en ellas".

SE NOS HA DADO
AL PRÓJIMO
COMO MEDIO DE
DEMOSTRAR EL AMOR
QUE TENEMOS A DIOS.



SOLO UNA VIDA,
VIVIDA POR LOS DEMÁS,
VALE LA PENA DE SER VIVIDA




ALGUIEN  QUE SE JUGO POR CRISTO.


Alberto es un joven que se encontró con Cristo, a través del testimonio de un grupo de cristianos. El Señor entró en su vida no como una idea que se piensa, sino como una persona que se encuentra.
Sintió de modo vivo y como dirigida a él, la llamada de Cristo: "Ve, vende cuanto tienes  y dalo a los pobres, luego, ven y sígueme".
Ha dejado a sus padres, sus hermanos, incluso su patria. Desde un rincón de esta vasta América Latina, escribe a uno de sus amigos:

"Te diré que me encuentro mejor que nunca. Me siento en mi ambiente.
Ya no estoy en zona urbanizada sino en el interior. Atiendo un colegio incipiente de enseñanza secundaria, en el que casi todos los alumnos son hijos de campesinos. Me encuentro ahora más cerca de la pobreza real, incluso en carne propia. En este pueblo no hay luz, ni agua corriente, ni ducha, ni baño instalado. Por las noches duermo en el suelo sobre una estrecha colchoneta. No me avergüenzo de decir que soy feliz. . . Siento la mano de Dios que me guía hacía la concreción de mi vocación...
Llevo tiempo pensando en la vida de Cristo, especialmente en su vida oculta. . . La vida de Cristo, como hoy la mía, no se la puede medir con el sistema métrico decimal. . .Espero que como yo, sientas ansías de vivir más cerca  de Dios, entregándote a los hombres en quien Él está presente".

viernes, 10 de junio de 2011




ORACIÓN
DE UN POETA HINDÚ



"Quiero tener mi cuerpo siempre puro,
vida de mi vida,
que has dejado tu huella viva en mí.
Siempre voy a tener mi pensamiento
libre de falsía,
pero tú eres la verdad
que ha encendido la luz de la razón
en mi frente.
Voy a guardar mi corazón de todo mal, 
y a tener siempre mi amor en flor,
pues que tú estás sentado
en el sagrario más íntimo  
de mi alma.
Y será mi afán revelarte
mis acciones,
pues que sé
que tú eres la raíz
que fortalece mi trabajo"
Tagore







EL SECRETO
DE LOS
GRANDES HOMBRES


Los grandes hombres se hacen a base de austeridad y sacrificio.
Shastri, que llegó a ser Primer Ministro de la India, sucesor de Nehru, debe todo lo que fue a la austeridad de su vida:

"Su educación no fue confortable ni fácil; un río separaba su casa del colegio, y el joven  Bahadur Shastri  lo cruzaba a nado cada día para sentarse cansado en los bancos duros del colegio.
Aquellas mañanas tristes y húmedas del monzón, con su bolsa de libros y un río que cruzaba a nado, con mucha hambre en el estomago... hicieron de este joven el hombre fuerte que llegó a regir el espíritu de la India. Es fácil decir, pero piensa lo que esto significa y supone. Coraje, deseo de formarse, austeridad. Así fue Shastri, fiel en su ascetismo al estilo de Gandhi, del que fue seguidor y discípulo . Su sonrisa humilde, sus ojos benignos, le hicieron una figura sumamente atractiva, llena de flexibilidad y maleabilidad".

(De "Yoga para jóvenes).



MÁS VALE
EL HOMBRE PACIENTE
QUE EL FUERTE;
MÁS EL QUE DOMINA
SU CORAZÓN, 
QUE EL QUE
CONQUISTA
CIUDADES








UNA META
POSIBLE



Mi cuerpo, llamado a vivir en plenitud por la resurrección,  fue sometido por el pecado a la tiranía de las pasiones.
El Espíritu Santo que habita en mi desde el día de mi bautismo, me ayuda a liberarme diariamente, de todo lo que me esclaviza.
Necesito reforzar mi personalidad, mejorar mi carácter, dar equilibrio y sentido a mi vida. Solo lograré esto, mediante un dominio constante de mis tendencias y un encauzamiento de mis energías.

¿Cómo alcanzaré esta meta?...
  • Valorizando el descanso necesario, el deporte sano, la higiene y el arreglo personal, la alimentación adecuada, etc.
  • Evitando que mis instintos me lleven a la glotonería, a los excesos en el comer y beber, etc.
  • Renunciando, algunas veces, a ciertos gustos permitidos, como por ejemplo: golosinas, diversiones, momentos de ocio, etc.
A través de esto iré comprendiendo que mi cuerpo, es mi mejor amigo. Lo iré transformando y disponiendo a un diálogo más íntimo con Dios. Es Dios quien espolea y anima mi aventura. El quiere mi plenitud.



jueves, 9 de junio de 2011


MI CUERPO,
LUGAR
DEL ENCUENTRO
CON  DIOS

A través del cuerpo Dios nos comunicó su vida y su amor.Todos los sacramentos se reciben en el cuerpo. El bautismo derramó agua sobre mi cabeza. Se unge el cuerpo en la confirmación, el orden sagrado  y la unción de los enfermos. Recibimos en nuestra boca la eucaristía, pan de los fuertes. Los labios de los contrayentes son los que pronuncian el "sí" que sella la alianza y prometen fidelidad en el matrimonio.
Con nuestros oídos, en el sacramento de la penitencia, escuchamos cuando el sacerdote nos dice: en el nombre del Señor, "yo te perdono tus pecados".
Con el cuerpo oramos: nos arrodillamos, nos ponemos en pie, elevamos o juntamos las manos, dirigimos nuestros ojos hacia el altar, el crucifijo, nos detenemos a mirar otras personas, la creación, etc.
Con nuestros oídos escuchamos la proclamación de la palabra de Dios y con nuestros labios, elevamos la alabanza al Creador.

¡TE ALABAMOS, SEÑOR,

ALEIUA!
PORQUE ALEGRAS
NUESTRA VIDA CON LA
OBRA DE TU AMOR