miércoles, 20 de julio de 2011

ES DIOS QUIEN NOS HACE GRANDES

A lo largo de toda la historia de la salvación nos encontramos con una caravana de hombres héroes, a quienes Dios hizo grandes:

ABRAHAM: un hombre nómade, anónimo, a quien Dios llamó para hacerle esta promesa: "Levanta los ojos al cielo y cuenta, si puedes, las estrellas. . . Así de numerosa será tu descendencia" (Gén. 15,4). Abraham "creyó contra toda esperanza. . .  y no vaciló ante la promesa de Dios, sino que fue fortalecido en la fe, dando gloria a Dios, convencido que El es poderoso para cumplir lo que promete" (Rom. 4,18-20)  y de esta manera llegó a ser el padre del antiguo Pueblo de Dios.

DAVID: un simple joven pastor, a quien Dios sacó de detrás del ganado para sentarlo en el trono del reino de Israel, y lo hizo tan grande que se mereció este elogio: "Porque invocó al Señor Altísimo, éste llenó de fuerza su diestra para matar a un poderoso guerrero -Goliat- y exaltar el poder de su pueblo" (eclo. 47,5). 

ESTER: Joven doncella, huérfana de padre y madre, a quien Dios destinó entre muchas jóvenes de su tiempo, para que fuese la esposa del rey Asuero. De ella leemos en la Biblia: "El rey la prefirió a todas las demás mujeres y halló ante él más gracia y favor que todas las jóvenes" (Est. 2,17).

MARÍA: la humilde virgen de Nazareth, llegó a ser la mujer más gloriosa de la historia, porque fue elegida por Dios para ser la Madre de Jesús, el Salvador del mundo. Ella es consciente que es Dios quien la hizo tan grande, por eso de sus labios brotaron estas palabras:

¡El Señor hizo en mi maravillas!
¡Gloria al Señor!
Mi alma canta la grandeza del Señor,
mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador.
Porque miró con bondad mi pequeñez,
me proclamarán feliz todos los hombres.
El Señor hizo en mí grandes cosas,
¡Su nombre es Santo!
Su amor permanece para siempre
en aquellos que lo temen. 
(Lc. 1,46-50)


¿De quién me puedo fiar?



Cuando pienso que gran parte del mundo de los adultos use recursos, como la publicidad, la moda, los ídolos, y mil cosas más, para manejarnos de acuerdo a sus intereses, nace en mí un cierto desaliento y me pregunto: "¿De quién me puedo fiar?".

Es entonces cuando debo tener presente que no todos cuantos me rodean se aprovechan de mí. Hay quienes desean realmente mi bien: mis padres, mis educadores, mis mejores amigos.
Ellos no ven en mí "algo" una cosa que puedes manejar desde afuera, sino a "alguien", un ser libre, capaz de mis propias decisiones, de querer, amar y decidirme. Noto que ellos se esfuerzan por ayudarme a reflexionar, estudiar, observar, etc. para llegar a adquirir mis propias ideas, mis criterios personales, una justa valoración de las cosas. Puedo y debo confiar en ellos.

ALGUIEN
QUE QUIERE
REALMENTE 
MI BIEN
Sabemos que hay muchos seres buenos que nos aman de verdad, que hacen por nosotros grandes beneficios para ayudarnos a ser  "alguien" y esto es para nosotros motivo de alegría y confianza. 
Pero existe otra razón para que vivamos llenos de entusiasmo y esperanza, es ésta: Hay Alguien que, por encima de nuestros padres, amigos y educadores, quiere realmente nuestro bien, quiere ayudarnos a crecer, a ser grandes, a ser felices. Ese Alguien es Dios. El nos creó por amor. El es quien puso en nuestro ser un deseo incontenible de vivir, de llegar a ser alguien. El está dispuesto a ayudarnos a lograrlo. Solo espera que confiemos en El, que nos dejemos modelar y conducir por su amor.
Esas ansias profundas que sentimos en nuestro corazón y que nada ni nadie logra satisfacer plenamente es su presencia en nosotros, una presencia que nos estimula a querer ser siempre mejores para  asemejarnos  más y más a El.

TU ERES SEÑOR
MI HERENCIA,
TU ERES
MI ÚNICO BIEN.


¿te busco
            o te huyo?


Oh mi Dios, Imán definitivo
del hombre que ha perdido, 
el rumbo de la luz.
Oh mi Dios, a quien busco;
Oh mi Dios, de quien huyo;
al que amo y al que niego,
en quien me fío y al que temo. . .
¡Oh mi Dios de mi contradicción!  
Oh mi Dios al que ansío;
oh mi Dios al que olvido;
pero espero que mi vida
algún día se deshaga,
como lluvia que se pierde 
sobre el  mar.

lunes, 11 de julio de 2011


UN ANIMOSO
DEBATE****

…DEL QUE
SALÍ PENSATIVO


Vi en la puerta del club un cartel que decía:



Jueves 25,  20 horas – Debate sobre el tema:

LUCHA  DE GENERACIONES

Participación de adultos y adolescentes.

ENTRADA LIBRE



Allá fui para ver qué pasaba. El salón estaba casi lleno. Había tantos jóvenes como adultos. El director del debate hizo una breve pero sustanciosa introducción al mismo con estas palabras:
"Nuestra existencia, como la de todo hombre peregrino en esta tierra, está entretejida de ansias y búsquedas, de logros y fracasos. Todos queremos ser felices, triunfar. Con frecuencia no sabemos cómo conducirnos. Una de las cosas que más nos preocupa actualmente es la falta de entendimiento entre las distintas generaciones. Los adultos ven aparecer en el lenguaje de los jóvenes y adolescentes un nuevo vocabulario que refleja una mentalidad: "sicodélico, hippie, pop, beatle, etc". Cada vez se sientes más distantes de sus hijos o educandos y con menos posibilidades para ayudarlos en su incipiente búsqueda. Este debate tiene el objeto de analizar juntos este fenómeno y crear las generaciones..."
No había aún acabado de hablar cuando un hombre alto  y canoso empezó a decir en voz alta:
"Vivimos en un mundo discordante, tejido de extravagancias, con una mezcolanza de insufribles gritos, ritmos y alocadas actitudes...¡y esos son los jóvenes que pretenden cambiar el mundo!"
Se levantó un muchacho, como un resorte y tomó la defensa de la juventud con estas palabras:
"Lo que pasa es que los adultos pertenecen a una generación apolillada y ruinosa. Se rigen de principios pre-fabricados. Adoptan posiciones y actitudes que no corresponden a esta época. Con criterios impuestos ciegamente pretenden detener el avance de una juventud que viene a sacudir el mundo y a inyectarle alegría, optimismo, y confianza en la fraternidad de los hombres..."

SER JOVEN
ES SER CAPAZ
DE GRANDES COSAS.
ES SENTIR EL PORVENIR
EN TUS MANOS

Con cruda sinceridad, aquella noche, se dijeron muchas cosas en el debate. Después de dos horas salí a la calle y caminé despacio hasta mi casa. Iba pensando en todo lo que había oído. Me preguntaba a mí mismo: "Yo, ¿qué busco? ¿qué quiero? ¿qué ansío...?" Y me respondí solo: "Quiero, aun mismo tiempo cosas distintas y hasta contradictorias. No me entiendo. Pero, en el fondo, como dijo un muchacho en el debate, busco "ser alguien". Tenía mucha razón esa madre que dijo que los adolescentes vivimos en una tremenda inseguridad y que la misma nos lleva a apoyarnos en otros, principalmente en quienes consideramos más fuertes y más seguros que nosotros.
Me causó impresión lo que un señor alto, delgado, de buenos modales explicó sobre la propaganda, demostrando cómo hay quienes se aprovechan de nuestra inseguridad y la explotan creándonos necesidades que nos esclavizan, como son las modas, los ídolos, las bebidas, etc.
Me di cuenta que cuando me visto o me peino como tal o cual artista, cuando compro el disco que está de moda, cuando uso esos pantalones que veo en la publicidad, renuncio a ser "alguien" para convertirme en un titere que otros manejan a su gusto.

¿SOY YO
QUIEN ELIJO
O ME CONFORMO
CON LO QUE OTROS
ELIGEN DE MI?