miércoles, 14 de diciembre de 2011

TENEMOS
UN ÚNICO
PASTOR


Cristo fundó la única  Iglesia, de la que se constituyó Jefe y Pastor, y por lo que dio su vida. El dijo:
"Yo soy el Buen Pastor. El Buen Pastor da su vida por sus ovejas" (Jn. 10,11).
Después de su muerte, una vez que hubo resucitado, antes de ascender al cielo, se apareció a los Apóstoles  y dijo a Pedro: "Apacienta mis ovejas" (Jn.21,17). De esta manera lo confirmó en el cargo de Jefe de la Iglesia naciente, cargo al que había destinado cuando había dicho:
"Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. 
Yo te daré las llaves del Reino de los cielos.
Todo lo que ates en la tierra. quedará desatado en el cielo" (Mt. 16,18).
Cristo fue y sigue siendo el único Pastor y Jefe de la Iglesia, pero ejerce su ministerio a través de su representante: el Papa.
Así como Pedro gobernó a la Iglesia naciente, con la colaboración de los doce Apóstoles, así hoy el Papa, sucesor de Pedro, rige y gobierna a la Iglesia en unión con todos los obispos del mundo entero.
Yo amo a los pastores: el Papa, los obispos y los sacerdotes, porque en ellos está presente Cristo, nuestro Jefe.
Ellos han recibido una misión especial a través de un sacramento que se llama orden sagrado, para ser la prolongación de Cristo ente nosotros.

PAPA BENEDICTO XVI

EL PAPA ES CRISTO 
VIVIENDO ENTRE NOSOTROS

lunes, 12 de diciembre de 2011

COMPARTO
LA MISMA
FE


Yo comparto la misma fe de los cristianos que vive en Corea, en el Congo, en Francia, en Australia, en Japón, en Madagascar, en todos los países de América y de mundo entero. 
Soy parte de esa Iglesia fundada por Cristo, por la que tantos hombre y mujeres, de distintas razas y en diferente épocas lo han entregado todo, hasta la misma vida.
Desde el día de mi bautismo me puse en marcha con esa caravana de jóvenes, sacerdotes, religiosos, pastores, misioneros laicos en genera, que caminan por el mundo dando testimonio de Cristo con su vida y con sus obras.
Formo con ellos la gran familia de los hijos de Dios, porque dice San Pablo:

"Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que todos fuimos llamados de acuerdo a la vocación recibida.
Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.
Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todo".
(Ef. 4,4-6).


DIOS LLAMA A LOS HOMBRES
A PARTICIPAR DE SU VIDA
CONGREGANDO EN LA UNIDAD
A LOS QUE ESTABAN DISPERSOS.

sábado, 10 de diciembre de 2011

LE QUITARON LA VIDA

PERO SU RECUERDO
PERDURA
Cuando el padre Mathieu llegó a Vietnam, la localidad de Phong Dien sólo un racimo de chozas, estropeadas por la intemperie. De esta base tan poco alentadora, el padre Mathieu consiguió hacer una aldea modelo. 
En colaboración con los aldeanos, trazó calles bordeadas de casas y formando manzanas regulares, cada una de ellas con filas de cipreses y eucaliptos, que suavizaban y embellecían las esquinas y los polvorientos caminos.
Organizó  al pueblo para que creara pequeñas industrias que le permitieran ganarse la vida. Así, las mujeres aprendieron a coser y a tejer sombreros, que aún se venden en los mercados cercanos. Algunos hombres abrieron peluquerías y enseñaron el oficio a los más jóvenes. Surgió una bicicletería y una lavandería. 
Las obras de promoción de padre Mathieu se multiplicaban para bien de toda la población. Sin embargo los Vietcong llegaron a las aldeas y asesinaron al sacerdote en el templo que él mismo había construido. Mas, aunque el padre Mathieu está muerto, su ejemplo y su obra no lo están. Su recuerdo perdura vivo en los habitantes de la aldea de Phong Dien quienes siguen por el camino que él les trazó con su vida de entrega.

EL PLAN DE DIOS
ES DAR AL HOMBRE 
SU LUGAR
EN EL MUNDO 
Y EN LA SOCIEDAD
PARA QUE PUEDA 
REALIZAR SU VOCACIÓN
DIVINA