¿CÓMO
ME PUEDO
ARRIESGAR
POR
CRISTO?
Alberto, Cecilia y sin duda, muchos otros chicos y chicas, cuyas vidas desconozco, se arriesgan a diario por Cristo. Y yo ¿qué puedo hacer por Él? ¿Qué espera Cristo de mí? ¿Cómo puedo saberlo?
El interrogante tiene su respuesta en esta frase del Evangelio: "Lo que hagas con el más pequeño de los hombres yo lo tendré como hecho a mí mismo".
En concreto, cuando saludo a los vecinos, obedezco a mi mamá, reparto mis golosinas con los amigos, ayudo a un compañero en sus tareas escolares, estoy atento a las explicaciones de mis profesores, etc..., en todas esas circunstancias es a Cristo a quien se lo estoy haciendo. Amar a Cristo presente en los otros, es algo tan real como perdonar, comprender, sonreír, escuchar, responder, callar, ayudar, etc. Esto es lo que Jesús quiere y espera de mí.
Dijo Jesús:
Amense unos
a otros como yo
los he amado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario