EL HOMBRE VALE SOBRE TODO
POR LA LLAMA
QUE EN SI LLEVA
"Este es el testimonio que dio Juan, el Bautista, cuando los Judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: "¿Quién eres tú?". El confesó y no lo ocultó, sino que dijo abiertamente: "Yo no soy el Mesías". "¿Quién eres, entonces?", le preguntaron. "¿Eres Elías?". Juan dijo:"No". "¿Eres el profeta?". "Tampoco", respondió. Ellos insistieron: "Entonces, ¿quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?". Y él les dijo: "Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isías".
Algunos de los enviados eran fariseos, y volvieron a preguntarle: "¿Por qué bautizas, entonces, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el profeta?". Juan respondió: "Yo bautizo con agua, pero en el medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen: él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia"...
Al día siguiente, Juan vio acercarse a Jesús y dijo: "Este es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo".
((Jn. 1,19-34)
Yo, tú, todos tenemos un nombre, una historia, una familia, una misión por cumplir en el mundo.
Cuando nos encontramos por primera vez con alguien, nos presentamos y, así, empezamos a conocernos.
Es el primer paso hacia una realización como persona.
Tenemos necesidad de los otros, sin ellos jamás llegaríamos a ser nosotros mismos.
De este modo va naciendo nuestro grupo de amigos y conocidos, junto a quienes vivimos la "aventura de nuestra vida".
Nace una relación entre nosotros, de manera tal que, cuando oímos hablar de Roberto, enseguida pensamos en ese chico inteligente que se sienta en el primer banco, que tira a sus compañeros pelotitas de papel, a quien le gusta mucho el fútbol pero, poco las matemáticas...
Cuando se nombra a Claudia, vemos con la imaginación a una chica delgada, tímida, de voz débil, que la vez pasada faltó varios días a nuestra reuniones por estar enferma.
Todos conocemos a Esteban, el vendedor de diarios y periódicos. Sabemos que es un chico que trabaja mucho porque no tiene papá y son varios hermanitos.
Si decimos "Don Pepe", ¿quien no piensa en ese hombre gordo, de mirada cariñosa que atiende el quiosco de la esquina y que, a veces, nos regala un caramelo?
Pero, cuando pronuncian "mi nombre", ¿qué piensan los otros de mí? , ¿quién soy yo para ellos?, ¿solo lo que aparece exteriormente?, ¡un nombre! ¿un físico, unos gestos o unas inclinaciones? ¿Solo eso? ¡No!, aún queda mucho por descubrir en mí y en los otros.
**************************
TODOS
TENEMOS NECESIDAD
DE LOS OTROS.
SIN ELLOS
JAMAS LLEGARÍAMOS
A SER NOSOTROS MISMOS
ME SENTÍ MAS SEGURO
Hoy fue mi primer día de clase...
Cuando sonó la campana no sabia donde debía formarme. Me mandaban de aquí para allá. Al final nos formamos junto al mástil. Los de primero somos un grupo numeroso y casi no nos conocemos. Extraño mucho a mis compañeros del año pasado. El aula de primer año da sobre el jardín. Hoy no tuvimos clase. Solo se presentaron los profesores y nos distribuyeron los horarios. Me asuste frente a tantos profesores y tantas asignaturas distintas.
Después, cada uno de nosotros, tuvimos que presentarnos al grupo. Pasábamos al frente. Escribíamos nuestro nombre en el pizarrón. Contábamos algo de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestro barrio, de las últimas vacaciones.
Al terminar de escribir mi nombre me sentí mas seguro frente al grupo. Sentí que empezaba a "ser alguien"...
***********************************
LLEGAR
A SER ALGUIEN...
PARA PARECERNOS
MEJOR A DIOS
DEL CUAL
SOMOS IMAGEN
ASÍ SE PRESENTO MIRTA
ASÍ SE PRESENTO MIRTA
Mirta es alta, delgada y muy desenvuelta. Se puso al frente, y con una sonrisa cordial y abierta dijo:
"Me llamo Mirta. El próximo mes cumplo 14 años. Mi padre trabaja en una fábrica textil. Mi madre cuida de mis cuatro hermanos. Yo soy la mayor. Curse mis estudios primarios en mi pueblo natal. Este año hemos venido a vivir aquí.
Tenia varias amigas, entre ellas una a quien extraño mucho. Se llama Margarita. Era hija del médico del pueblo. Juntas hicimos las mejores travesuras. En su último cumpleaños nos reunimos varios chicos. Llevamos nuestros discos preferidos. La fiesta estuvo muy animada. Aprovechamos la ausencia de su mamá para hacer una diablura. Ofrecimos "whisky" a los chicos. Queríamos sentirnos grandes. Estábamos algo mareados cuando llego el papá. Inútil querer narrar lo que sucedió entonces. Lo cierto es que Margarita, por ese motivo, tuvo que renunciar a participar con nosotros en el viaje de fin de curso..."
TARJETA DE IDENTIDAD DE JUAN LUIS.
Rasgos físicos
Talla 1,50 m. Cabellos castaños, Frente recta. Ojos oscuros. Nariz pequeña. Boca ancha. Tez morena.
Conserva un aspecto travieso que procede de su frente retraída, de sus pestañas en acentos circunflejos y de un pequeño fulgor felino que brilla a veces en sus ojos.
Semblanza moral
Un muchacho de trece años y medio que, conservando los modales y la gentileza de un niño, comienza a "sentirse grande".
La familia
Sus padres son relativamente jóvenes. Le han dado tres hermanitos menores: Patricio, Domingo y Catalina...
¿Grupo ejemplar?.. No; grupo cuyos problemas se parecen mucho a los de todos esos arriesgados: los padres y madres de familia que conducen su barca a través de las tempestades y borrascas de la vida cotidiana.
*******************************
YO SOY
HIJO DE LA TIERRA
Y DEL CIELO ESTRELLADO,
PERO MI LINAJE ES DIVINO.
(Píndaro)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario