Levántate
"Me da vergüenza presentarme
delante de mi amigo,
me da vergüenza presentarme
delante de ti, Señor,
porque me amabas
y te he olvidado;
porque pensaba en mí,
y no se puede pensar en varios a la vez.
Hay que elegir, y he elegido.
Y tu voz, y tu mirada, y tu amor me hacen daño,
están encima de mí, pesados, más pesados que mi pecado.
Señor, no me mires así porque estoy desnudo.
Estoy sucio, estoy en el suelo, roto,
no me queda fuerza, no me atrevo a prometer nada,
no puedo más que quedarme aquí, agachado delante de ti.
¿No será mi orgullo el que está herido?
Señor, si te quisiera, tendría pena,
pero también confianza.
¿Acaso tiene límites el amor de Dios?
¿Acaso dejó de amarme un solo instante?
Es que todavía cuento demasiado conmigo,
pero muy poco en El.
Me levantaré...
Comprendí que lo más grave no es caer,
es quedarse en el suelo".
(Adaptado de M. Quoist)
NUNCA ERES TAN GRANDE
COMO CUANDO TE PONES
DE RODILLAS
ANTE DIOS

No hay comentarios:
Publicar un comentario